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Península de Osa

Este minúsculo parche del último bosque lluvioso tropical de Costa Rica alberga nada menos que el 2.5% de la biodiversidad mundial

Al sobrevolar la Península de Osa se asombrará al ver cuán pequeña es esta porción de tierra: Planeando justo por debajo de las nubes podrá ver el mar en cada lado de la península, al igual que densos bosques limitados por terrenos que han sido destinados a otros usos por el ser humano.

Hallarás en muchos sitios que la Península de Osa es hogar de más de 750 especies de árboles –con cerca de 80 árboles endémicos-, 117 especies de reptiles y anfibios, 365 especies de aves y más de 120 especies de mamíferos, todos con muchos ejemplos de endemismo. El área alberga la población más grande de lapas rojas del país, y es bien conocida por ser el hogar de especies icónicas como la danta, el jaguar y las enormes ballenas jorobadas.

Pero lo más especial del área no es sólo la diversidad de plantas, animales y ecosistemas que conforman desde manglares y arenosas playas hasta elevados bosques primarios, sino el hecho de que la abundante vida salvaje es tan fácil de hallar. Desde la declaración del Parque Nacional Corcovado como tal, muchas personas que se enamoraron del área -incluyendo los dueños de El Remanso- se han empeñado en destinar más terrenos a la conservación de la

Península de Osa. Esto, añadido a los estándares propuestos por la Certificación para la Sostenibilidad Turística y a los ideales de todo amante de la Osa, ha hecho de la Península de Osa un lugar en donde los animales pueden por lo general vagar libremente con poco temor hacia los seres humanos.

Sin embargo, la vida silvestre de la Península de Osa aún enfrenta amenazas que es importante mencionar. Muchas personas disfrutan de la emoción de la cacería y han puesto en grave riesgo de desaparición a especies ya amenazadas como el chancho de monte y el ya mencionado jaguar, mientras otras personas tal vez con menos educación eligen sustituir terrenos de selva por jardines, y muchas construcciones son hechas sin incluir sistemas adecuados de tratamientos de aguas. Otra amenaza importante es la ausencia de un relleno sanitario, lo cual hace muy difícil el manejo de residuos sólidos.

La Buena noticia es que la Osa también es hogar de una fuerte comunidad de personas a las que les importa la conservación y que trabajan constantemente por lograr un impacto positivo en el área, estableciendo un programa de reciclaje, apoyando la producción local y uniendo fuerzas para luchar contra acciones que pueden dañar nuestro frágil ecosistema. Parte de este esfuerzo se logra gracias a visitantes como tú, que se contagian tanto de la fascinación por esta remota jungla que buscan alguna forma de ayudar. Una tierra tan única es un trozo de cielo en la Tierra, ¡y lo notarás apenas llegues!